Días 6-9: Delta del Okavango
El sexto día por la mañana, se realiza el último safari en Chobe, una última oportunidad para contemplar la vida salvaje bajo la luz del amanecer. Tras esta experiencia, el viaje continúa hacia el aeropuerto de Kasane, donde espera una avioneta que sobrevuela el territorio hasta llegar al campamento en el Delta del Okavango. El trayecto aéreo ofrece una primera visión privilegiada de este ecosistema único, anticipando la inmersión en uno de los entornos más fascinantes del continente africano.
El Delta del Okavango es uno de los ecosistemas más singulares del planeta: un delta interior que no desemboca en el mar, sino que se dispersa en las arenas del desierto del Kalahari, creando un mosaico de canales, lagunas, islas y sabanas inundadas. Este fenómeno natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, transforma el paisaje árido en un oasis vibrante, donde agua y tierra se entrelazan en un equilibrio perfecto.
Durante dos días, el viajero se adentra en este entorno privilegiado mediante actividades que permiten explorar el delta desde distintas perspectivas. Los safaris en lanchas rápidas o mokoros —las tradicionales canoas impulsadas por guías locales— brindan una experiencia única, ideal para observar aves acuáticas, antílopes y elefantes que se acercan a beber. Los recorridos en vehículos 4x4 permiten adentrarse en zonas más remotas, donde es posible avistar leones, leopardos, hienas, así como manadas de búfalos y cebras. Las caminatas guiadas por expertos rastreadores permiten recorrer el delta a pie, aprendiendo a interpretar huellas, sonidos y comportamientos de la fauna.
La riqueza del Okavango no se limita a su fauna: la flora es igualmente sorprendente, con palmeras, papiros, acacias y mangostanes que dan forma a un paisaje exuberante y cambiante según la estación.
La experiencia se completa al caer la noche, cuando el viajero se instala en campamentos dentro del delta, en una tented camp equipada con todas las comodidades. Dormir bajo las estrellas, rodeado por los sonidos de la naturaleza, ofrece la sensación de estar en uno de los últimos rincones vírgenes de África.
El día 8 se inicia el vuelo de regreso, aterrizando en España el día 9.