Días 1-5: Seúl
Primer día de viaje a Seúl, con llegada prevista al día siguiente por la tarde. A la llegada, un transporte privado llevará al viajero hasta el hotel, donde tendrá tiempo para descansar y adaptarse al ambiente de la ciudad.
Seúl, la ciudad que se extiende junto al río Han, a unos 60 kilómetros del mar Amarillo, surge como un escenario donde la tradición y la modernidad conviven con naturalidad. Desde que fue proclamada capital de la Corea unificada bajo la dinastía Yi en 1394, ha sido testigo de una historia profunda y, hoy, se alza como el corazón palpitante del país, un lugar donde pasado y presente mantienen un equilibrio sutil.
Durante la estancia, acompañado por un guía, el viajero descubrirá la ciudad de forma progresiva. El recorrido se inicia en Gangbuk, el núcleo histórico, donde la Plaza Gwanghwamun se abre paso hacia el legado real del Palacio Gyeongbok. Muy cerca, el barrio de Bukchon Hanok reúne un conjunto de casas tradicionales cuidadosamente preservadas, mientras que las calles de Insadong e Ikseondong combinan arte, cultura y cafés llenos de encanto. El mercado de Gwangjang completa la experiencia con una auténtica inmersión en la gastronomía local.
El contraste urbano aparece en las líneas vanguardistas del Dongdaemun Design Plaza y en la intensa actividad comercial de Myeongdong. En Gangnam, el viajero accede al rostro más moderno de Seúl: el COEX Mall y su Starfield Library, el sereno templo Bongeunsa, que ofrece un espacio de calma entre rascacielos, y la Torre Lotte World, desde la que se obtienen amplias vistas de la ciudad.
Una visita imprescindible es el Museo Leeum Samsung, donde una cuidada colección de arte coreano y asiático permite comprender con mayor profundidad la riqueza cultural del país. En Seongsudong, un barrio de carácter creativo y bohemio, se suceden galerías, cafés y espacios de diseño que muestran un Seúl más alternativo.
Finalmente, la excursión a la DMZ, la frontera intercoreana, añade una dimensión histórica al viaje. Desde el Parque Imjingak hasta el Observatorio Dora y el Tercer Túnel de Infiltración, el viajero se aproxima a la complejidad política y humana que define la península coreana.